Los vínculos pasados, presentes y futuros con España – Almirante Foggo

180504-N-WO404-110 VALENCIA, Spain (May 4, 2018) – Adm. James G. Foggo III, left, shakes the hand of Dr. Pedro Cavadas, a neurosurgeon at Hospital de Manises in Valencia, Spain (U.S. Navy photo by Mass Communication Specialist 2nd Class Jonathan Nelson/Released)

18 DE JUNIO DE 2018 A LAS 2:22 P. M. UTC

Almirante James G. Foggo III

Un joven y tenaz inmigrante y marinero de España llegó a nuestras costas antes de que fuéramos un país. Se unió a la causa revolucionaria como oficial naval de la Armada de Carolina del Sur y rápidamente se le dio mando sobre su propia nave. Durante el asedio de Charleston en 1780, un cañonazo le rompió el brazo y fue capturado. Después de un intercambio de prisioneros, se ofreció a luchar junto al General Washington. Finalmente, ayudó a Estados Unidos a lograr la independencia. Se instaló en el nuevo país y creó una familia. Su nombre: Jordi Farragut, nacido en Menorca (España).

Además de darle a nuestro país heroísmo, patriotismo y valentía, Farragut y su esposa escocesa-irlandesa-estadounidense Elizabeth también nos dieron a su hijo, que un día sería nuestro primer almirante y héroe de la guerra civil estadounidense: David Glasgow Farragut. Y Menorca, además de darnos a Jordi Farragut, nos ofreció Puerto Mahón para nuestro Escuadrón Mediterráneo (el predecesor de lo que ahora se conoce como la 6a Flota de Estados Unidos) y también una escuela naval flotante (la predecesora de la Academia Naval de Estados Unidos).

Por esta razón, mi viaje a Menorca fue para celebrar los fuertes vínculos históricos entre nuestros grandes países. Junto con mi amigo y Jefe de la Armada Española, Almirante General López Calderón, asistimos a eventos organizados por The Legacy destinados a celebrar el vínculo naval entre nuestros países. También recibimos a nuestros amigos a bordo del USS Donald Cook. El sitio web de The Legacy resumió el objetivo del pasado fin de semana: “Alentar y promover las conexiones entre ambos países que nos unieron antes de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos de América”.

Tuve la oportunidad de agradecer personalmente al Comandante General de las Islas Baleares, así como al Almirante General López Calderón, su apoyo a la seguridad de Europa, a la defensa colectiva de la OTAN y a Estados Unidos.

Nuestra historia naval común comenzó con la familia Farragut y Menorca, pero durante los últimos 200 años ha seguido fortaleciéndose y expandiéndose, especialmente después de ser aliados de la OTAN y compartir objetivos estratégicos comunes de seguridad nacional que allanaron el camino para que España recibiera a nuestros marineros en la Base Naval de Rota y la Base Aérea de Morón.

En la década de 1960, Rota se convirtió en un puerto importante para nuestros submarinos. Hoy, Rota es la casa fuera de casa para nuestros marineros destacados en nuestras cuatro naves clase Aegis Arleigh Burke: USS Carney, USS Donald Cook, USS Porter y USS Ross. Nuestros cuatro barcos forman parte de nuestro Enfoque Adaptativo en Europa. Pueden responder de inmediato a cualquier crisis en la región y participar en ejercicios. Los considero entre mis principales prioridades como comandante de las Fuerzas Navales de Estados Unidos Europa-África y del Comando Conjunto de las Fuerzas Aliadas en Nápoles.

Nuestras fuerzas en Rota son fundamentales para nuestra seguridad nacional mutua y para mantener la estabilidad en la región. En 2017, el USS Porter y el USS Ross lanzaron conjuntamente 59 misiles crucero Tomahawk en la base aérea de Al Shayrat en Siria, respondiendo al ataque con armas químicas del régimen de Assad contra sus propios civiles. La misión redujo la capacidad del régimen para realizar otros ataques químicos en el futuro. En primavera, los barcos con base en Rota contribuyeron de nuevo a una misión para reducir las armas químicas en Siria.

Teniendo en cuenta este legado entre nuestros países, me parece apropiado que el USS Porter esté en Rota. El homónimo de la nave, el Capitán de Navío David Porter, fue el padre adoptivo del Almirante Farragut. Cuando la madre de Farragut falleció de fiebre amarilla siendo aún joven, Jordi Farragut pidió a Porter, buen amigo personal, que cuidara de su hijo. De hecho, el nombre del Almirante Farragut era James, pero lo cambió por David en honor a David Porter.

Además de albergar nuestros buques que forman parte de la capacidad integrada de defensa antiaérea y anti misiles de la OTAN (IAMD), merecen reconocimiento las contribuciones directas de España a esta capacidad. El pasado octubre, la fragata española SPS Álvaro de Bazán (F 101) disparó con éxito un misil Evolved Sea Sparrow contra otro misil durante el ejercicio Formidable Shield.

Ésta fue la primera vez que se demostró el concepto de “smart defense” o “defensa inteligente” de la OTAN. Esperamos con interés la participación de España en Formidable Shield 2019. Ésta es otra gran prioridad para nosotros.

Como aliado de la OTAN en el sur de Europa, España es un aliado particularmente crítico en otra de mis prioridades principales: la dirección estratégica de la OTAN South Hub. Es la nueva iniciativa de la Alianza para conectarse, consultar y coordinar con los países de Medio Oriente y el Norte de África. Reúne a participantes dispuestos a idear enfoques holísticos y colaborativos para monitorear y evaluar las condiciones desestabilizadoras que proliferan en el extremismo violento. Creo firmemente que si podemos ayudar a estabilizar algunas de estas regiones y dar a las personas una razón para quedarse en sus países de origen, no se sentirán obligados a irse. Puede ayudar a prevenir futuras crisis de refugiados y evitar el impacto que las migraciones tienen en las economías de Europa. Esta es una prioridad de seguridad igual que humanitaria.

Aunque nuestra relación militar con España es fuerte y goza de buena salud y nuestro compromiso con la OTAN es tan sólido como una roca, me parece que nuestro vínculo más fuerte es simplemente nuestra unión basada en principios y valores similares.

La última vez que visité España hace aproximadamente un mes, estuve en Valencia para dar las gracias al cirujano español Dr. Pedro Cavadas. El doctor Cavadas y su magnífico equipo médico pudieron reimplantar la mano derecha de uno de nuestros marineros, que se seccionó la mano derecha a la altura de la muñeca durante un accidente industrial en el mar. Dado el tiempo que hizo falta para transportar al joven desde el submarino hasta el Hospital de Manises en Valencia se requería un equipo con mucho talento para salvarle la mano rápidamente. Parece que nuestro marinero tendrá una recuperación completa.

Por supuesto, tampoco puedo dejar pasar la oportunidad de mencionar una conexión personal con alguien que se considera un héroe en España y en Estados Unidos: Alejandro Villanueva, militar condecorado y jugador profesional de fútbol americano con los Pittsburgh Steelers. Mi hijo fue a West Point con Alejandro y mi esposa Cindy y yo conocemos bien a sus padres españoles. Villanueva fue a Afganistán tres veces como U.S. Army “ranger” y paracaidista. Cambió el campo de batalla por un campo de fútbol.

Éste es el tipo de anécdotas que perduran y nunca debemos olvidar estas conexiones que unen a nuestros países y nuestras grandes armadas. Nuestras relaciones se ven reforzadas por nuestra historia, nuestras integraciones actuales y los compromisos que planificamos para el futuro. La Armada de Estados Unidos tiene un gran legado con España que comenzó con un joven marinero menorquín que nos ayudó a ganar nuestra independencia. Estoy agradecido de que este legado continúe con héroes como el cirujano valenciano que le dio a uno de nuestros marineros la oportunidad de vivir una vida normal. ¡Viva la amistad entre España y Estados Unidos!