El renacimiento energético de Estados Unidos

Artículo de Duke Buchan III, Embajador de EE. UU. en España y Andorra, publicado en la revista Cuadernos

Durante los últimos diez años, Estados Unidos ha experimentado un renacimiento energético, sobre todo en cuanto al petróleo y el gas natural. Nuestro renacimiento energético ha tenido beneficios globales, incluso para España, que ha comprado gas natural licuado (GNL) limpio producido en Estados Unidos. Las crecientes exportaciones de petróleo y gas natural de Estados Unidos han aumentado los suministros mundiales y, especialmente en el caso del GNL, han ayudado a moderar los precios para los consumidores de energía en el mundo.

En diez años, Estados Unidos ha duplicado efectivamente su producción de petróleo e incrementado un 40 por ciento la de gas natural. Según el “World Energy Outlook” 2017, de la  Agencia Internacional de la Energía, la resiliencia de los recursos no convencionales en Estados Unidos afianza su posición como mayor productor mundial de petróleo y gas, incluso a precios bajos. Actualmente estamos produciendo 775 mil millones de metros cúbicos de gas natural al año y, según la Agencia de Información Energética de Estados Unidos, la producción de gas natural de Estados Unidos se aproximará al billón de metros cúbicos al año en 2025.

Aunque fuimos importadores de GNL y construimos terminales de importación a lo largo de nuestras costas, ahora somos exportadores de GNL. En menos de dos años, más de 260 cargamentos han salido de la terminal de exportación de GNL de Sabine Pass (Luisiana) operada por Cheniere hacia más de dos docenas de países. Europa ha recibido poco menos del 15% de estas exportaciones y sólo España ha recibido alrededor de una docena de envíos. Las nuevas instalaciones para la exportación de GNL en Cove Point (Maryland) operadas por Dominion acaban de comenzar a exportar en marzo y están en construcción otras cuatro grandes instalaciones para la exportación de GNL en Estados Unidos, que se espera comiencen a funcionar en los próximos años.

Estos proyectos representan más de 100 mil millones de metros cúbicos de capacidad de exportación de GNL al año que estarán en pleno funcionamiento en 2020. 120 mil millones de metros cúbicos de GNL adicionales han recibido la autorización del Departamento de Energía de Estados Unidos para su exportación a cualquier parte del mundo. Estados Unidos será un proveedor fiable y respetará las reglas del mercado.

El GNL es una parte clave del enfoque energético global del gobierno de Estados Unidos, que tiene cinco áreas prioritarias:

  • Buscamos reducir las barreras para el desarrollo de energía limpia y segura en Estados Unidos, limitando las cargas regulatorias que obstaculizan la producción de energía y limitan el crecimiento económico y racionalizando los procesos de aprobación regulatoria federal para las infraestructuras energéticas, desde conductos y terminales para la exportación hasta envíos de contenedores y conductos de captación, garantizando al mismo tiempo una gestión responsable del medio ambiente.
  • Estamos promoviendo la exportación de recursos energéticos, tecnologías y servicios de Estados Unidos, lo que ayudará a nuestros aliados y socios a diversificar sus fuentes de energía y traerá ganancias económicas a Estados Unidos.
  • Continuamos trabajando con aliados y socios para garantizar la seguridad energética, que incluye la protección de las infraestructuras energéticas mundiales, tanto ante las ciberamenazas como ante las amenazas físicas. Apoyamos la diversificación de las fuentes de energía, los suministros y las rutas dentro y fuera de Estados Unidos.
  • Nuestro propósito es ayudar a alcanzar el acceso universal a fuentes de energía asequibles y fiables -incluyendo combustibles fósiles altamente eficientes, la energía nuclear y las energías renovables- para ayudar a reducir la pobreza, fomentar el crecimiento económico y promover la prosperidad.
  • Y, por último, buscamos mejorar la tecnología energética de Estados Unidos, lo que incluye la tecnología nuclear y las tecnologías relacionadas con los reactores nucleares de nueva generación; el desarrollo de mejores baterías; avances en las aplicaciones informáticas, la captura de carbono y oportunidades en el nexo entre energía y agua.

Creemos que estas cinco acciones ayudarán a Estados Unidos a proporcionar suministros de energía fiables y diversos a nuestros socios y aliados en todo el mundo, para garantizar su seguridad nacional e impulsar el desarrollo económico.

La diferencia es clara. En demasiadas ocasiones se ha utilizado la energía como arma política. En Europa, hemos visto a Rusia interrumpir reiteradamente el suministro de gas para presionar o castigar a los países de Europa Oriental, especialmente a Ucrania. Creemos que no se debe emplear el suministro y el
tránsito de gas como arma política.

Estados Unidos cree que una combinación de tecnología y mercados libres es la mejor manera de ampliar el acceso a la energía a un menor coste para un mayor número de personas. Mientras Europa busca aplicar plenamente el tercer paquete energético de la UE y diversificar su suministro de energía, Estados Unidos trabaja estrechamente con sus socios en todo el continente para ayudar a desarrollar sus infraestructuras energéticas. Apoyamos proyectos que aumentarían la diversidad del suministro a Europa como el Corredor Meridional de gas, el Interconector entre Grecia y Bulgaria e instalaciones para la importación de GNL como la Unidad Flotante de Almacenamiento y Regasificación propuesta en la isla Krk (Croacia).

Nos oponemos a proyectos que debilitarían la seguridad energética de Europa, como el Nord Stream 2 propuesto y el Turkish Stream múltiple, que facilitaría las exportaciones adicionales
de gas ruso más allá del mercado interno turco. Estos proyectos no aportarían nada a la mejora de la seguridad energética de Europa. De hecho, aumentarían el poder de Rusia en el mercado y su capacidad para utilizar la energía como arma. Junto con el Nord Stream 1 existente, el Nord Stream 2 canalizaría dos tercios de las importaciones de gas europeas desde Rusia a través de un corredor único y vulnerable.

España y Portugal, que han infrautilizado las instalaciones para la importación de GNL y cuentan con un enorme potencial de energía solar y eólica, forman un eje energético natural y pueden ser grandes socios para ayudar a diversificar las fuentes de gas natural y electricidad para Europa. Animamos el trabajo de España con sus vecinos para mejorar las interconexiones con el resto de Europa, incluyendo Proyectos de Interés Común de la UE como la interconexión eléctrica a través del golfo de Vizcaya y la infraestructura de gas natural entre España y Francia. Continuaremos trabajando con el gobierno español y las empresas energéticas españolas para reforzar la seguridad energética europea y ampliar el acceso a la energía en todo el continente.

El renacimiento energético de Estados Unidos ha llegado y trabajando juntos podemos promover un renacimiento energético de alcance verdaderamente mundial.